Homenaje a Omar Hernández Miembro Destacado de la ACP
Omar fue, ante todo, un gran padre. En su forma de amar, de acompañar, de aconsejar y de proteger, se reflejaba la esencia de un hombre que entendía la paternidad como una misión sagrada. Su presencia fue refugio, ejemplo y guía. Sus hijos en él encontraron no solo a un padre, sino a un compañero de camino, a un apoyo firme y a una fuente inagotable de cariño.
También fue un profesional íntegro y apasionado, un periodista comprometido con la verdad, con la palabra y con la responsabilidad de informar. En su labor periodística dejó constancia de su vocación, de su ética y de su profundo respeto por la sociedad a la que sirvió. Su trabajo no fue solo un oficio: fue una manera de aportar, de contar el mundo con sensibilidad y de dar voz a lo que merecía ser escuchado.
Pero más allá de sus logros, Omar fue un gran hombre. Un ser humano cercano, respetuoso, generoso y de principios firmes. Su vida fue ejemplo de carácter, de honestidad y de amor por los suyos. En cada gesto dejaba claro que su grandeza no estaba solo en lo que hacía, sino en la forma en que trataba a los demás.
Hoy en la Asociación Colombiana de Periodistas lo recordamos con gratitud y con profundo cariño. Recordamos su sonrisa, su palabra, su entrega y su manera de estar presente. Aunque ya no esté físicamente entre nosotros, su memoria seguirá acompañándonos en cada recuerdo, en cada enseñanza y en cada huella que dejó en nuestros corazones.
Dejamos este espacio para honrar su vida y para que quienes lo amaron puedan dejar aquí sus palabras, su abrazo escrito y su despedida sincera. Que este homenaje sea un testimonio de amor para Omar, un hombre que fue padre con inmenso amor, periodista con vocación y ser humano con una grandeza que no se olvida.
