Hoy reunimos el corazón para recordar a Omar, un hombre que dejó huellas profundas en todos los que tuvieron la fortuna de conocerlo. Su partida deja un vacío inmenso, pero también un legado de amor, compromiso, entrega y nobleza que permanecerá vivo en la memoria de su familia, sus amigos, sus compañeros y de todos quienes admiraron su vida.
Omar fue, ante todo, un gran padre. En su forma de amar, de acompañar, de aconsejar y de proteger, se reflejaba la esencia de un hombre que entendía la paternidad como una misión sagrada. Su presencia fue refugio, ejemplo y guía. Sus hijos en él encontraron no solo a un padre, sino a un compañero de camino, a un apoyo firme y a una fuente inagotable de cariño.
También fue un profesional íntegro y apasionado, un periodista comprometido con la verdad, con la palabra y con la responsabilidad de informar. En su labor periodística dejó constancia de su vocación, de su ética y de su profundo respeto por la sociedad a la que sirvió. Su trabajo no fue solo un oficio: fue una manera de aportar, de contar el mundo con sensibilidad y de dar voz a lo que merecía ser escuchado.
Pero más allá de sus logros, Omar fue un gran hombre. Un ser humano cercano, respetuoso, generoso y de principios firmes. Su vida fue ejemplo de carácter, de honestidad y de amor por los suyos. En cada gesto dejaba claro que su grandeza no estaba solo en lo que hacía, sino en la forma en que trataba a los demás.
Hoy en la Asociación Colombiana de Periodistas lo recordamos con gratitud y con profundo cariño. Recordamos su sonrisa, su palabra, su entrega y su manera de estar presente. Aunque ya no esté físicamente entre nosotros, su memoria seguirá acompañándonos en cada recuerdo, en cada enseñanza y en cada huella que dejó en nuestros corazones.
Dejamos este espacio para honrar su vida y para que quienes lo amaron puedan dejar aquí sus palabras, su abrazo escrito y su despedida sincera. Que este homenaje sea un testimonio de amor para Omar, un hombre que fue padre con inmenso amor, periodista con vocación y ser humano con una grandeza que no se olvida.

Omar ahora estás descansando en la paz de Dios, nos dejaste en la Asociación los mejores recuerdos como el gran hombre, padre y periodista que siempre te caracterizaron, desde el cielo nos seguirás acompañando en cada momento de nuestra labor. GRACIAS OMAR POR SIEMPRE